
- Cifras de AuguStar Seguros de Vida revelan que las mujeres representan casi el 43% de los titulares de pólizas de Vida Individual.
- Expertos asocian la tendencia a una mayor conciencia tras la maternidad y a la necesidad de hacer frente a las brechas de género en el sistema de pensiones.
Cada vez más mujeres asumen un rol protagónico en la protección financiera de sus hogares. Así lo advierten desde AuguStar Seguros de Vida, donde observan una creciente preocupación por contar con herramientas que permitan enfrentar imprevistos, resguardar la estabilidad económica de la familia y planificar el futuro.
Según explica Georgina Merino, directora de canal tradicional de la compañía, la maternidad suele marcar un punto de inflexión clave en la toma de decisiones financieras. “Muchas mujeres comienzan a evaluar con mayor profundidad temas como seguros de vida, salud o ahorro cuando se convierten en madres, porque aparece con más fuerza la necesidad de proteger el bienestar y la tranquilidad de sus hijos frente a distintos escenarios”, señala la ejecutiva.
Esta mayor conciencia sobre la importancia de anticiparse a eventos inesperados se da en un contexto económico donde las familias priorizan la estabilidad y el respaldo. Entre los productos que generan más interés destacan los seguros de vida con ahorro, seguros de salud y coberturas asociadas a maternidad, embarazo y protección familiar.
Esta tendencia ya no es solo una declaración de intenciones, sino que también se refleja en las cifras. Datos internos de AuguStar Seguros de Vida muestran un crecimiento sostenido de la participación femenina en seguros de Vida Individual durante los últimos cinco años. Mientras en 2021 las mujeres representaban el 41,85% de los titulares vigentes de pólizas, actualmente alcanzan el 42,98%, consolidando una mayor presencia en las decisiones de protección y planificación financiera familiar. “Hoy vemos mujeres mucho más informadas y participativas en las decisiones económicas del hogar. No solo buscan protección inmediata, sino también herramientas que les permitan proyectar seguridad financiera hacia el futuro”, agrega Merino.
El creciente interés femenino por el ahorro y la protección de largo plazo también se vincula directamente con una preocupación por la jubilación y la estabilidad en la vejez. Históricamente, las mujeres han enfrentado mayores desafíos previsionales debido a las brechas salariales, las lagunas laborales vinculadas al cuidado familiar y una mayor expectativa de vida, factores que impactan directamente en el monto de sus pensiones. De hecho, según cifras de la Superintendencia de Pensiones, el 32,8% de las pensiones de renta vitalicia aceptadas durante el primer semestre de 2025 correspondió a mujeres, lo que visibiliza la necesidad urgente de buscar mecanismos de protección complementarios.
A juicio de Georgina Merino, ante este escenario, el principal desafío de la industria es cerrar las brechas de acceso a través de la información. “Contar con educación financiera y acercar estos temas a las personas de manera simple y comprensible permite tomar decisiones más conscientes y elegir soluciones acordes a las necesidades de cada etapa de la vida”, concluye.